Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se encaminan a la recta final de la campaña electoral en Perú, que culminará con la segunda vuelta el 7 de junio. Ambos candidatos participaron en un debate televisado organizado por el Jurado Nacional de Elecciones.
Fujimori enfatizó la necesidad de fortalecer la seguridad y combatir la delincuencia, proponiendo expulsar a migrantes ilegales que cometan delitos. Por su parte, Sánchez denunció la corrupción en el sistema judicial y alianzas entre organizaciones al margen de la ley, criticando a la formación política de la familia Fujimori.
El Ministerio Público ha abierto casos contra ambos candidatos. Sánchez enfrenta un proceso por fraude en la administración de personas jurídicas, mientras que a Fujimori se le acusa de delitos relacionados con lavado de activos en el caso de los cócteles.