Se relata un incidente de violencia ocurrido en la casa de Barrelier, donde miembros de la barra brava de un club insultaron y amenazaron a periodistas que cubrían la investigación.
Un individuo fue detenido tras acercarse a las cámaras con un cuchillo, evidenciando la hostilidad y el clima de intimidación en la zona.
Este hecho se suma a la preocupación por la "cultura corporativa" de hombres violentos y la aparente incapacidad de las instituciones para erradicarla.