Se informa sobre el trabajo pericial en la escena del crimen, donde se preserva un área de 50 metros cuadrados alrededor del punto de descarte de los restos de Agostina para analizar huellas y posibles descartes adicionales.
Se describe la zona como tétrica, llena de restos animales y humanos, lo que dificultó la labor de la justicia y los perros rastreadores. El olor y la sensación en el lugar son intensos.