El padre de Agostina solicitó un minuto de silencio por su hija, exigiendo que se hable de la verdad y que el foco se centre en la investigación y en los cómplices.
Visiblemente afectado, describió al responsable como un "psicópata, enfermo, hijo de mil putas", y expresó su deseo de que se haga justicia.
Hizo un llamado a dejar de lado la intimidad de Agostina, afirmando que su condición de víctima no se define por sus decisiones personales o su estilo de vida, y criticó la morbosidad de algunos medios.
Denunció que han estado subiendo fotos de ella para revictimizarla y pidió empatía y respeto para su hija, exigiendo que "caigan todos los que tienen que caer".