Se comparte un testimonio clave en la causa: el padre de Agostina grabó a Barrelier, quien relató su versión de los hechos con una naturalidad que inicialmente generó credibilidad.
El padre de la víctima, preocupado por la desaparición de su hija, se contactó con Barrelier y lo grabó. En la conversación, Barrelier minimizó su participación y se mostró ajeno a lo sucedido, intentando desvincularse del crimen.