El padre de Agostina grabó a Barrelier, el presunto femicida, quien intentó instalar una coartada. En la grabación, Barrelier niega tener relación con el crimen y afirma estar colaborando, alegando que la madre de Agostina lo está "escrachando".
Barrelier relata una versión en la que Agostina le pide ayuda para ir a la casa de su ex-suegro, y que luego se sube a un auto rojo. Afirma no tener más contacto con ella después de eso.
Los periodistas califican la versión de Barrelier como cínica y psicopática, recordando que en muchos casos de femicidio, los agresores participan de marchas pidiendo justicia.