El padre de Agostina, Narciso, expresa su profundo dolor y exige justicia por el brutal crimen de su hija. Compara la situación con el caso similar ocurrido en Córdoba, que sí tuvo repercusión nacional, mientras el de su hija pasó desapercibido inicialmente.
Narciso describe a su hija como una joven alegre y que no molestaba a nadie, y pide que se esclarezca lo sucedido y que los responsables paguen por el daño causado.