El padre de Agostina expresa su indignación ante la morbosidad de ciertos medios que difunden detalles irrelevantes y dolorosos sobre su hija, como un supuesto embarazo.
Argumenta que el foco debería estar en el asesino y en la investigación del crimen, no en especulaciones que revictimizan a su hija y a su familia.
Pide empatía y respeto, solicitando a los periodistas que se pongan en el lugar de los padres y dejen de generar daño con información poco fiable.