Se introduce la regla de la "zona de capitán", que establece que solo los capitanes de los equipos podrán acercarse al árbitro para solicitar explicaciones. Los demás jugadores que se acerquen a reclamar podrán ser sancionados con tarjeta amarilla.
Adicionalmente, se menciona la "ley Vinicius", que prohíbe a los jugadores taparse la boca al hablar, ya que esto podría interpretarse como un intento de ocultar algo o, en el contexto de posibles discriminaciones, como un gesto racista. Se debate si esta regla es adecuada, considerando que los técnicos a veces se tapan la boca para dar indicaciones sin que el rival las escuche.