Soledad Andreani relata que, a pesar de haber terminado la relación y bloqueado al acusado, este la contactó insistentemente para pedirle prestado el auto. Ella accedió a dárselo tras varios pedidos y luego de que él se presentara en su casa.
El acusado, según el testimonio de Soledad, le contó que iba a declarar porque había sido la última persona en ver a la menor desaparecida. Ella notó al acusado "medio triste", pero lo atribuyó a la falta de contacto y a una pérdida reciente.
Soledad menciona que el acusado le pidió el auto para ir a llevarle ropa a su tío, pero ella tuvo una "fea sensación" y le insistió en que se quedara, incluso tomándolo de la cintura para que se sentara. A pesar de sus reticencias, él se dirigió al garaje y se llevó el vehículo.