La tenista bielorrusa Alina Zabalenka, número 1 del mundo, demostró una gran actitud tras su victoria sobre Naomi Osaka en Roland Garros al invitar al público a bailar con ella en la cancha. A pesar de no haber ganado el torneo, su gesto de carisma y conexión con los espectadores fue ampliamente celebrado.
Zabalenka se ganó el aplauso y la simpatía del estadio parisino, mostrando una gran predisposición y energía positiva. Su accionar fue calificado como un ejemplo de buena actitud y deportividad.