Una mujer cayó en una alcantarilla mal colocada en Río de Janeiro, Brasil, sufriendo un fuerte golpe y quedando atrapada.
Afortunadamente, un repartidor que pasaba por la zona la vio y la ayudó a salir. La tapa de la alcantarilla quedó en una posición que simulaba que nada había ocurrido, lo que podría haberla mantenido oculta por horas.
El incidente pone de manifiesto la falta de mantenimiento y los riesgos que conllevan las infraestructuras en mal estado, generando preocupación por la seguridad de los transeúntes.