El caso Carlos Di Domenico presenta una compleja trama de usurpación, deuda triple impositiva y dudas sobre su muerte. La propiedad, comprada por Di Domenico y puesta a nombre de su expareja César Juricich, enfrenta embargos y juicios municipales.
La ocupante de la casa, que la subalquilaba, ahora enfrenta reclamos mientras Juricich se encuentra con una deuda considerable que no fue generada por él.