Viviana, la madre de Barrelier, se muestra desbastada y pide perdón a la familia de Agostina, negando rotundamente cualquier tipo de encubrimiento. Asegura que si supiera algo, lo diría para que todo salga a la luz, y que es incapaz de encubrir a alguien por tener nietos.
Se enfatiza el profundo dolor que atraviesa la familia, y se menciona que Viviana está medicada. Agradece la presencia del equipo de televisión y reitera su deseo de que haya justicia por Agostina, a quien considera una criatura.