La casa de la madre de Barrelier se convierte en un nuevo punto clave de la investigación. Rosario Kast relató que Barrelier estuvo con su madre tras el asesinato y se mostraba tranquilo.
Se analiza la figura de la madre y la delgada línea del derecho penal respecto al encubrimiento. Si la madre sabía y no lo denunció, podría no ser cómplice.
El código penal protege a los familiares hasta cuarto grado de consanguinidad, eximiéndolos de la obligación de denunciar.
Se destaca que la tranquilidad de Barrelier podría indicar que no era su primera vez cometiendo delitos graves.