El testimonio de Gabriel, dueño de un lavadero, arroja nueva luz sobre el caso de Agostina. Gabriel relata que el auto utilizado para trasladar el cuerpo de la víctima fue llevado a su lavadero el martes a las 18 horas, y que el interior del vehículo estaba impecable, sugiriendo que había sido lavado previamente.
El auto, perteneciente a Soledad, presentaba tierra y polvo en el exterior, pero el interior estaba limpio, lo que refuerza la hipótesis de que Barrelier, el principal sospechoso, limpió el interior antes de llevarlo al lavadero.
Gabriel, quien conoce a Soledad desde niña, se mostró conmocionado al enterarse de que el vehículo en el que trabajó había sido utilizado para trasladar el cuerpo de Agostina, sintiéndose involuntariamente parte de la escena del crimen.