Se intensifica la crítica hacia Laura Ubfal, acusándola de actuar con intencionalidad y oportunismo al llevar el debate sobre Florencia Peña a la mesa. Se sugiere que Ubfal sabía las repercusiones que generaría su intervención.
Se menciona que Ubfal habría debatido el tema con otras personas previamente, planificando su exposición mediática y buscando generar controversia.