Un joven de 22 años, que realizaba tareas comunitarias por una condena previa por alcoholemia positiva, fue detenido nuevamente en un control de tránsito en Pilar con 0.39 de alcohol en sangre.
El joven intentó justificar el resultado con excusas insólitas, como haber comido ensalada con vinagre o haber aceptado una copa de vino de su abuela. Además, el auto estaba lleno de alcohol.
Se le retuvo la licencia de conducir por un período de tres a cuatro meses (a definir por un juez) y deberá enfrentar una multa de 2.200.000 pesos.