Se debate la delegación de poder en el gobierno, destacando que Javier Milei delega temas que no domina, como la designación de jueces y la salud. La delegación total hacia Karina Milei, quien se ocupa de "todo excepto la economía", es un punto central de análisis.
Se afirma que el presidente podría terminar pagando el costo político de decisiones tomadas por su entorno, como en el caso de la jueza en cuestión, y que la delegación a su hermana no es comparable a la que podría hacer a un ministro.