En aparente contradicción con las afirmaciones de Donald Trump sobre el rápido avance de las conversaciones con Irán, fuentes iraníes aseguran que estas progresan con lentitud. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmael Bagay, atribuyó la lentitud de los esfuerzos para poner fin al conflicto a la falta de confianza y a las posiciones contradictorias de Washington, además de los continuos ataques israelíes en la región.
Bagay advirtió que si los mensajes contradictorios de Estados Unidos son una táctica de negociación, no funcionarían con Irán y reflejarían desorden dentro de la administración estadounidense. Subrayó la necesidad de que Washington alcance una posición clara y definitiva, y agregó que Teherán considera las acciones israelíes en la región, incluido el Líbano, como inseparables de las de Estados Unidos. Cualquier acuerdo para poner fin al conflicto regional, según Bagay, tendría que incluir la aplicación de un alto al fuego en Líbano.
Estas declaraciones se produjeron después de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ordenara al ejército reanudar los ataques contra los suburbios del sur de Beirut. Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques esporádicamente desde que entró en vigor un alto al fuego a principios de abril, con Pakistán mediando esfuerzos para lograr un acuerdo más duradero.