Se investiga la posible colaboración de la dueña de un auto negro, utilizado por el femicida Claudio Barrelier para descartar el cuerpo de Agostina Vega. La propietaria, identificada como Soledad, afirma que Barrelier le pidió el auto insistentemente y que la convenció de prestárselo argumentando que debía llevar ropa a un tío. Ella no lavó el interior del vehículo, pero sí se realizó un lavado externo por parte de un vecino.
Los investigadores sospechan que el interior del auto fue limpiado, ya que luce limpio a pesar de que el exterior estaba sucio por el barro. Se analiza si alguien ayudó en el macabro plan de asesinato, violación y desmembramiento del cuerpo, o si Barrelier actuó solo. Aún no se ha detectado ninguna mancha de sangre.