Una feroz inundación azota el suroeste de China, con casas y autos completamente bajo el agua debido a lluvias torrenciales que se sostienen durante días. Los residentes de las aldeas rurales están trabajando para trasladar granos y productos básicos, intentando salvar parte de la producción de alimentos ante la pérdida de sus hogares y bienes.
Las autoridades informaron que 20 vehículos quedaron atrapados por la corriente, generando riesgo de tragedia. Se debió reubicar a muchas personas evacuadas y se está realizando un chequeo para asegurar que nadie quede atrapado dentro de los autos. El barro y los deslizamientos de tierra son una consecuencia dramática de la fuerza de la naturaleza.