Una joven se metió en el auto con delincuentes que asaltaban a sus padres en Hurlingham para evitar el robo y fue secuestrada por los asaltantes.
Los delincuentes abordaron a los padres de Claudia cuando llegaban a su casa. Al ver la situación, la hija subió al vehículo en movimiento para intentar frustrar el robo, pero fue llevada por los asaltantes. Posteriormente, fue arrojada del auto a unos 150 metros, sufriendo heridas leves.
La policía recuperó el auto, pero los delincuentes se dieron a la fuga. La rápida reacción de los vecinos y la activación de la alarma vecinal alertaron sobre el hecho.