Héctor, con experiencia en Mundiales, reflexiona sobre su participación en el torneo de 2010. A pesar de haberse retirado en octavos de final, expresa su deseo de que Argentina hubiera llegado a la final, ya que eso también lo habría enaltecido como director técnico.
Afirma que su objetivo siempre fue que Argentina ganara, y en el Mundial de 2010 dirigió cuatro partidos, lo máximo que pudo. Considera que su ciclo estaba cumplido y que el viaje a Sudáfrica fue un sueño realizado, incluso al disfrutar de un safari tras la eliminación.