En el marco de la investigación del femicidio de Agostina, se descubrieron evidencias cruciales en el garage de Claudio Barrelier. Los peritos encontraron rastros biológicos en la cama, el piso y el cielo raso de una habitación que habría sido utilizada para el crimen. Además, se secuestró un cuchillo de 30 centímetros con manchas hemáticas, que se sospecha fue usado para desmembrar a la víctima.
Se determinó que Barrelier intentó borrar las pruebas utilizando trapos con lavandina, los cuales fueron descartados en tachos de pintura para simular una obra. A pesar de los intentos de limpieza, los rastros biológicos persistieron, lo que permitirá cotejarlos con el ADN de la víctima y del imputado.
La escena primaria del crimen, un garaje acondicionado como departamento, se analiza minuciosamente. Allí, según las hipótesis, Barrelier habría intentado abusar de la menor, y al resistirse ella, la habría asfixiado y desmembrado. La reconstrucción de los hechos se basa en el relato de la primera víctima y en las pruebas encontradas.