Se relata un polémico gol de Carlos Tevez en el Mundial de 2010 contra México, que fue validado a pesar de estar en posición adelantada. En ese entonces, la tecnología del VAR no existía y el árbitro principal validó el gol basándose en la indicación del asistente, quien no se percató del fuera de juego.
Este incidente ilustra cómo la falta de tecnología en el arbitraje podía llevar a errores determinantes. La tecnología actual, como el VAR, busca evitar este tipo de situaciones al permitir una revisión exhaustiva de las jugadas dudosas, garantizando una mayor precisión en las decisiones arbitrales y evitando controversias similares.