La estrategia del gobierno de Javier Milei de culpar al kirchnerismo por los problemas económicos se debilita a medida que la gente experimenta dificultades. A pesar de la esperanza inicial de que la situación mejoraría, dos años de gestión han empeorado las cosas para la mayoría de la población.
Se plantea la hipótesis de que, si el gobierno de Milei fracasa, la gente podría optar por un cambio en 2027, pero el argumento de que "lo viejo no funciona" podría ser reemplazado por otro. La gestión actual parece no solo no resolver los problemas, sino que también está rompiendo lo que funcionaba.