Se debate el efecto de la presencia de fuerzas federales como Gendarmería y Prefectura en la disuasión del delito. Se menciona que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), la presencia de estos efectivos solía intimidar a los delincuentes, y su posterior retirada coincidió con un aumento de los hechos de inseguridad.
Se argumenta que los delincuentes tienden a respetar y temer a las fuerzas federales, a diferencia de las policías locales. Esta percepción sugiere que una mayor presencia federal podría ser una estrategia efectiva para reducir los índices de criminalidad.