El fiscal Iván Rodríguez, quien dispuso la liberación de Barrelier, enfrenta críticas por presuntas irregularidades en los allanamientos realizados en una causa del año pasado.
La designación de Rodríguez como fiscal adjunto en la Procuración Penitenciaria de Córdoba, que debía asumir en los próximos días, fue suspendida tras el escándalo y un pedido de jury de enjuiciamiento.
Se cuestiona la actuación del fiscal, especialmente la realización de un primer allanamiento en la planta superior de una vivienda, sin obtener información crucial sobre sus ocupantes. La autocrítica del fiscal fue nula, afirmando haber actuado correctamente.
Incluso en un segundo allanamiento, se reportó que el fiscal tuvo que solicitar que se usaran guantes, y la escena no fue debidamente preservada, generando malestar entre los vecinos y críticas por la tardanza y los errores cometidos.