Un fenómeno aéreo, inicialmente confundido con un meteorito, sacudió el noroeste de Estados Unidos, provocando temblores y alarma en Nueva Inglaterra. La NASA confirmó que el evento fue causado por un objeto que ingresó en la atmósfera terrestre.
El objeto, de 52 metros de ancho y con una masa comparable a la de un elefante, ingresó a una velocidad de 67.600 km/h y recorrió más de 42 km antes de desintegrarse. Las revelaciones de la NASA han ayudado a reconstruir el suceso y a disipar especulaciones.