Ariel, el remisero que trasladó a Agostina, compartió su experiencia tras enterarse de la desaparición de la niña. Al darle la dirección y descripción del hombre con el que Agostina se encontraría, la madre reaccionó con angustia, confirmando sus sospechas sobre el peligro que representaba esa persona.
Ariel relató que, tras brindar información a la madre, esperó ser contactado por la policía, pero recién fue llamado el lunes siguiente a la desaparición, que ocurrió un sábado. La madre había intentado realizar la denuncia el domingo, pero aparentemente no le fue tomada de inmediato, generando frustración en Ariel por la aparente lentitud de la justicia.
A pesar de la incomodidad y las críticas que pudo haber recibido en redes sociales por haber llevado a Agostina, Ariel se mantuvo firme en su testimonio, asegurando que actuó de buena fe y que no se sintió intimidado por las declaraciones del acusado. Destacó que su intención era ayudar a la familia y que confía en que la justicia investigará.