Se informa sobre la continua renuncia de funcionarios durante la gestión de Javier Milei, señalando que se va uno cada tres días y medio, sumando un total de 258 desde que asumió el cargo. Se interpreta esta situación como el cumplimiento de la promesa de "destruir el Estado desde adentro".
Se menciona una declaración previa de Caputo sobre la economía que podría afectar a la política y a las fábricas, y se resalta que, a pesar de cobrar un "sueldo miserable", Adorni continúa en su puesto, lo que demuestra que la situación no le afecta significativamente.