El expresidente de Bolivia, Evo Morales, es señalado como el principal responsable de los bloqueos y protestas en el país, dirigiendo las acciones desde la clandestinidad.
El gobierno de Paz lo acusa de narcoterrorismo y de impulsar un intento de golpe de estado. Además, ha salido a la luz el vínculo logístico entre el Primer Comando de la Capital (PCC), organización criminal brasileña, y grupos de narcotráfico en Bolivia, que habrían operado con impunidad durante los gobiernos de Morales.
La detención de un jefe del PCC en Bolivia y la inclusión de la organización en listas terroristas de EE.UU. han intensificado las tensiones. Surge la pregunta de si Evo Morales está acorralado por la justicia y también en la mira de grupos narco-brasileños que le reclaman protección.