Estela Díaz, ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires, dialogó sobre la necesidad de fortalecer las políticas de género dentro del sistema judicial, especialmente tras casos como el de Agostina. Señaló que la violencia de género y los femicidios requieren una mirada especializada en la prevención, atención e investigación, con formación permanente para el Poder Judicial y el cumplimiento de protocolos.
Díaz criticó al gobierno nacional por el "negacionismo y el vaciamiento de la política" en esta materia, enfatizando la necesidad de invertir en formación y recursos. Mencionó dos casos recientes en la provincia de Buenos Aires: uno en Castelar, donde la rápida intervención policial y judicial evitó un femicidio, y otro en Temperley, donde la policía no actuó a tiempo ante un llamado al 911.
La ministra destacó que los momentos de ruptura de pareja son de alto riesgo y que la violencia de género se enmarca en un contexto de ajuste económico que precariza las condiciones de vida y recrudece las violencias. Si bien los femicidios se están reduciendo, los intentos se han duplicado, y la crueldad y velocidad de estos actos aumentan, a menudo atravesados por problemáticas de salud mental y consumos.
Díaz advirtió sobre discursos de "sálvese quien pueda" y la violencia alentada desde el Estado, que se ve reflejada en declaraciones de funcionarios.