Se evidencia el fenómeno del morbo en redes sociales, donde la muerte de Agostina ha disparado su número de seguidores en TikTok de 8.000 a 100.000.
Esto demuestra cómo la tragedia se convierte en contenido viral, atrayendo la atención del público por razones morbosas más que por un interés genuino en la víctima.
Se reflexiona sobre la "industria" que se genera alrededor de estos casos, donde la prensa y las redes sociales capitalizan el dolor ajeno.