El hijo de la madre de Barrelier estuvo en la casa los días lunes y martes posteriores al descarte del cuerpo de Agostina. La madre afirmó no haberle preguntado qué vino a hacer ni si buscaba algo, y él respondió que no.
A pesar de la presencia del asesino en la vivienda, la madre asegura que no notó nada inusual en su comportamiento. Sin embargo, se pone en duda esta afirmación, dado el lapso de tiempo y la gravedad de los hechos ocurridos.