La administración Trump propuso un arancel punitivo del 25% a numerosas importaciones de Brasil, argumentando prácticas comerciales desleales en comercio digital, servicios de pago electrónico, acceso al mercado de etanol y deforestación. Se señalan acuerdos preferenciales con India y México como perjudiciales para EE.UU.
Sin embargo, productos clave como carne de vacuno, café y tierras raras quedan excluidos. De no llegar a un acuerdo, los aranceles entrarían en vigor el 15 de julio, afectando significativamente la economía brasileña.