Tras una compleja cirugía, el Dr. Ebre confronta a Suraz, a quien acusa de haber montado un "espectáculo" para darle una lección. Suraz defiende sus acciones, argumentando que solo buscaba aprender y que Ebre está molesto por su conversación con su madre. Ebre, molesto, le dice a Suraz que lo quiere en su oficina en cinco minutos para discutir su comportamiento.
Ebre le advierte a Suraz que su ira no le permitirá aprender y que su actitud es inaceptable. Le recuerda que él es el profesor y Suraz el estudiante, y que debe concentrarse en su trabajo. La tensión entre ambos es evidente, con Ebre mostrando su autoridad y Suraz sintiéndose reprendido.