Se presenta el caso de Lidia Mabel Ojeda, una docente de artes plásticas que ejercía como médica en Chaco bajo una matrícula falsa, y que ahora está imputada por tres homicidios y otras graves lesiones.
La mujer, que se hacía pasar por médica en los municipios de Quitilipi y Presidencia de la Plaza, comenzó a ser investigada en abril tras una denuncia por ejercicio ilegal de la medicina. Sin embargo, la investigación se tornó más grave al sumar imputaciones por homicidio, ya que tres pacientes que estuvieron a su cargo y recibieron medicación por parte de ella fallecieron.
Además de los presuntos homicidios, se le imputa a Ojeda haber causado lesiones graves a una joven que, tras una mala atención por una herida cortante, tuvo que ser amputada de una pierna.
La investigación, dirigida por el fiscal Marcelo Soto, busca determinar cómo Ojeda pudo actuar durante casi un año (desde mayo de 2025) con una matrícula que no le correspondía y que pertenecía a otro profesional médico. Se sospecha que la mujer, oriunda de Formosa o Paraguay, se trasladó a Chaco para ejercer ilegalmente la medicina.
El descubrimiento de sus actividades se dio a partir de incidentes durante una copa de vóley, donde se evidenció su falta de conocimientos básicos, como la incapacidad para realizar suturas. La situación se destapó por completo cuando se descubrió que su matrícula no coincidía con su DNI y que pertenecía a un médico del ámbito privado.