Una banda de ladrones, apodada "la banda de los carteros", fue desbaratada tras robar la casa de un abogado en San Isidro mientras la familia se encontraba dentro.
La modalidad delictiva consistía en que uno de los miembros, empleado de una empresa de correos privada, realizaba tareas de inteligencia en la zona, marcando las viviendas para luego ser asaltadas por el resto de la banda.
Los delincuentes ingresaron a la vivienda, ataron a los ocupantes y robaron dinero y objetos de valor. Afortunadamente, no se registraron maltratos físicos graves hacia la familia.