Diez países han denunciado a Rusia ante Naciones Unidas por un ataque con dron contra un edificio de departamentos en Galati, Rumania, cerca de la frontera con Ucrania. El ataque, ocurrido hace unos días, causó la hospitalización de un niño de 14 años y una mujer de 53 años.
La ministra rumana de Relaciones Exteriores, en representación de 56 estados miembros de la ONU, calificó el comportamiento como inaceptable bajo la ley internacional y exigió que cese. El gobierno rumano afirma tener evidencia de los restos del dron que apuntan a las fuerzas rusas.