Se generó un debate en torno a la situación de los equipos de fútbol, con menciones a River, Boca y Racing, y la posible salida de jugadores y cambios de técnico. Se cuestionó la gestión de algunos clubes, comparando el accionar de equipos considerados "chicos" con la grandeza de otros históricamente importantes.
La discusión se centró en las decisiones dirigenciales, la conformación de planteles y la necesidad de reconocer errores en las inversiones realizadas. Se planteó la interrogante sobre quién dirigirá a Boca y se especuló con la posible salida de jugadores como Salas de River.