El caso de Agustina genera conmoción en Córdoba, donde se cuestiona la investigación judicial y policial. Se analiza la posibilidad de que la autopsia revele una fecha de muerte distinta a la que el fiscal Garzón sostiene, lo que podría implicar una mala actuación en la investigación.
Mientras tanto, en la casa de Agustina se ha formado un santuario con velas, flores y carteles, donde vecinos y familiares se acercan a dejar sus ofrendas y expresar su dolor. La familia se encuentra esperando novedades sobre la autopsia y el estado de salud de Melisa, la madre de Agustina, quien está internada.
Se espera la confirmación de datos preliminares de la autopsia, que podrían arrojar luz sobre si Agustina fue víctima de abuso. La familia sigue de cerca los avances de la investigación, mientras la comunidad se une en el dolor y la búsqueda de respuestas.
En medio de la conmoción, se difunde una alerta de paradero por la desaparición de Lilian Gail Flores Oraive, de 3 años, en Ballesterosud, Córdoba, con una recompensa ofrecida por datos útiles.