Se cuestiona por qué la pareja y la hija de Barrelier, presuntamente presentes en el momento del asesinato de Agostina, aún no han sido llamadas a declarar.
Se señala la inacción de la justicia a pesar de haber transcurrido una semana del crimen, mientras la familia de la víctima aporta pruebas cruciales como cámaras de seguridad.
"¿Por qué no escucharon? Hablamos de la distancia entre la parte de adelante donde él habría cometido el asesinato y la parte de atrás."