Se critica la posible orden de Karina Milei de retirar el pliego de la doctora Micheli, argumentando que es un gesto antiliberal y antidemocrático, contrario a un gobierno que se proclama liberal.
Se compara esta situación con otros casos donde se habría castigado a personas por la posición de sus familiares o por decisiones políticas. Se mencionan ejemplos como la hija de Domingo Cavallo y un funcionario del PAP, quienes habrían sido afectados por decisiones de sus allegados.
Se advierte que estas acciones, aunque crean sumar apoyo, son populistas y autoritarias, y no contribuyen al crecimiento democrático. Se señala que esta política puede no ser bien recibida por republicanos que votaron al gobierno y podrían seguir haciéndolo por falta de opciones.