La principal cementera del país, Loma Negra, ha decidido cerrar uno de sus hornos principales hasta fin de año debido al excesivo stock acumulado. Esta medida refleja la profunda crisis que atraviesa el sector de la construcción.
A pesar de los anuncios sobre licitaciones de rutas, el sector privado de la construcción se muestra escéptico. Los empresarios señalan que la inversión en obra pública anunciada no será suficiente para reactivar la actividad y compensar la pérdida de más de 100.000 empleos en el sector.
La situación es crítica, con empresas que no pueden terminar obras iniciadas por el desmesurado aumento de los costos, y una falta de confianza generalizada en la recuperación del sector, incluso por parte de compañías como Loma Negra que poseen operaciones en Brasil.