Se analizan los datos genéticos encontrados debajo de las uñas de la víctima, que podrían indicar signos de defensa y la participación de otra persona además de Barrelier.
La presencia de ADN no compatible con Barrelier o tierra del lugar podría confirmar la intervención de un tercero.
Se especula que si la víctima intentó defenderse, también habría gritado pidiendo ayuda, lo que sugiere que no actuó sola la persona o personas involucradas.
La policía investiga si hubo signos de defensa en la víctima, lo que podría cambiar el curso de la investigación y apuntar a más cómplices.