Se critica duramente la actuación de la justicia en el caso Agostina, señalando la insensibilidad del fiscal Garzón al hablar de entregar el cuerpo "cuando lo desocupen". Se cuestiona que la investigación inicial haya sido errónea y que no se detuviera a Barrelier el domingo por la noche, a pesar de las pruebas.
Se enfatiza que un estudiante de derecho podría haberse dado cuenta de la necesidad de una detención inmediata. La investigación, según se expresa, debió seguir un camino más lógico y no una "elige tu propia aventura", ya que la decisión del fiscal pudo haber evitado el trágico desenlace.