Se reiteró que el "lugar secreto" es fundamental para una vida victoriosa y que nada puede reemplazar el poder espiritual que se obtiene al estar a los pies de Jesús. Se advirtió a no dejar que el diablo robe el milagro durante el tiempo de espera.
Se usó el ejemplo de Cornelio, un devoto gentil que se entregó al lugar secreto y fue lleno del Espíritu Santo junto a toda su familia. Se destacó que la bendición llegó como resultado de sembrar en oración, perseverar con paciencia y mantener viva la llama del lugar secreto.
Se mencionó que el ángel le dijo a Cornelio que sus oraciones y limosnas habían sido recordadas por Dios, y que la recompensa sería la llenura del Espíritu Santo. Se enfatizó que esta bendición, aunque llegó "de repente", requirió un tiempo de espera paciente.