Se revelan detalles de la autopsia de Agostina, confirmando que se trató de un femicidio de extrema crueldad. La víctima fue abusada y asesinada con un cuchillo, además de ser ahorcada. El cuerpo fue desmembrado, dificultando las pericias.
Se investiga la posible participación de más personas en el crimen, dada la crueldad y las evidencias encontradas. Se cuestiona por qué nadie escuchó ni se dio cuenta de lo sucedido en la casa donde vivían otras personas.
Se critica la actuación policial inicial, incluyendo un allanamiento sin policía científica y la contaminación de la escena del crimen. La demora en la investigación y la falta de toma de denuncia a la madre de Agostina son puntos centrales de la discusión.
Se menciona que Barrelier, principal sospechoso, ya había estado detenido por privación ilegítima de la libertad y violencia de género, lo que agrava la situación y pone en relieve la necesidad de actuar con celeridad en casos de riesgo.